Siete décadas que marcaron un encuentro entre el pasado y la modernidad arquitectónica de México, por Teodoro González de León.

Este importante arquitecto mexicano, falleció la madrugada del pasado 16 de septiembre a los 90 años de edad, quién fuera el diseñador de los edificios más emblemáticos de la Ciudad de México. El Colegio de México, Reforma 222 y el MUAC, son las algunas de las obras arquitectónicas  más representativas.

Teodoro González de León, fue un amante de la música, la lectura, los viajes y la ciudad, fue sin duda uno de los legados artísticos más importantes del país. Cabe mencionar que formó parte de una generación de arquitectos latinoamericanos influenciados por el maestro suizo-francés Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mejor conocido como Le Corbusier.

Por sus 90 años de edad y 70 de trayectoria, en mayo del año pasado  González de León recibió un homenaje organizado por la Secretaría de Cultura federal, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, El Colegio Nacional y El Colegio de México.

“El presente es lo que más debería interesar a un arquitecto. Hacemos el futuro enfrentando al presente”

El toque que manejaba el arquitecto en sus edificios, es que eran hechos de hormigón martillado o cincelado, con lo cual recuerdan a las rocas volcánicas de México y  esto hace que les brinde a sus visitantes una rica secuencia de espacios abiertos en diferentes niveles.

Su trayectoria arquitectónica es una de las más completas, entre sus más de 35 premios y reconocimientos destacan los siguientes:

El Premio Nacional de Artes (1982), el Gran Premio de la II Bienal Internacional de Arquitectura de Brasil (1994), el Gran Premio Latinoamericano en la Bienal de Arquitectura de Buenos Aires (1989),  el Premio a su trayectoria profesional en la V Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo, de Montevideo (2006),

Su nombramiento como Doctor honoris causa por la Universidad Nacional Autónoma de México, su nombramiento como Miembro Honorario del American Institute of Architects (1983), entre muchos otros.

Su trayectoria deberá de servir a millones de arquitectos como inspiración para hacer arquitectura funcional y atractiva  para la sociedad, así mismo formar el camino de futuros arquitectos mexicanos que tengan éxito en todo el mundo.

Un pensamiento en “Siete décadas que marcaron un encuentro entre el pasado y la modernidad arquitectónica de México, por Teodoro González de León.

Los comentarios están cerrados.